¿Le reviso el teléfono?
Si es menor, a veces hace falta para entender qué pasa. Evitá usarlo para acorralarlo en la primera charla. Si es mayor de edad, revisarle el teléfono suele empeorar las cosas.
¿Le saco el celular?
Corta el problema por unos días, pero no lo resuelve. Funciona mejor acordar límites juntos y poner bloqueos.
¿Le pago las deudas?
No antes de tener la lista completa y un plan hecho con él. Si alguien lo amenaza, eso va primero: guardá los mensajes y hacé la denuncia.
¿Cómo sé si ya es una adicción?
No hace falta saberlo para actuar. Si apuesta más de lo que puede, miente sobre eso o no puede parar, consultá con un profesional.
¿Le aviso al colegio?
Sí, sobre todo si apuestan otros chicos del curso. El colegio puede hablar con el grupo y con las otras familias.